Pinceladas Esther

Pinceladas Esther
Dejarnos sorprender por la naturaleza, disfrutando de cada momento, refrescando nuestro ser en lo bello.

jueves, 14 de junio de 2018

Ceder mi cabalgadura













Esta semana vivimos de nuevo una situación que no somos capaces de acoger para transformar, ante el cierre de los puertos a la entrada del barco Aquarius lleno de personas que han sido rescatadas en el Mediterráneo, gracias a la labor de tantas personas anónimas que trabajan para mejorar en lo que pueden lo que como sociedad no somos capaces de acoger.
Cuando uno ha podido escuchar historias de personas que han pasado por experiencias similares al salir de sus lugares de origen, optando por vivir en otros lugares, aun conscientes de estar solos, de no tener posibilidades de trabajar o de acceder a algunos de los derechos que tienen las personas autonomas, algo tan simple como una documentación.
Por fin, el gobierno español ofreció el puerto de Valencia para la llegada del barco, esto es sin duda una buena noticia, lo primero es mirar lo que sucede, tomar conciencia de ello, acercarse,... compadecerse, así lo hizo el buen samaritano en aquel camino.
Hoy todo esta preparado para recibir a esas 629 personas (creo) y ofrecerles la ayuda de urgencia que requieran, cuidar las heridas visibles, ... pero ¿y después?
El protagonista de la historia después de curar las heridas, lo subió en su cabalgadura, le cedió su espacio, le ofreció un lugar que le obligaba a él a caminar, a una situación menos confortable, para acompañarle a un lugar donde pudieran continuar el proceso, acompañamiento, ... lo necesario para que aquella persona pudiera retomar la vida.
Si, como en aquella historia, la de hoy requiere de muchas ideas, de muchos compromisos, pactos,... pero sobretodo requieres de muchas personas que como ellos seamos capaces de ceder nuestra cabalgadura en favor de otro para entender lo que vive y siente.
¿Estamos dispuestos? ¿A qué? y ¿cuando?

domingo, 6 de mayo de 2018

Ser Santo Hoy
(Publicado en catalunya cristiana el 29 de Abril de 2018)


Hace unos días nos llegaba, para algunos de forma repentina, la nueva exhortación apostólica del papa Francisco, Gaudete et exsultate, buen título especialmente si la recibimos en tiempo pascual. 
Mi sorpresa fue aún mayor y agradecida cuando vi que Francisco nos hablaba de la llamada a la santidad hoy, un tema que en el mundo en el que vivimos resuena algo extraño, obsoleto... quizás incluso podríamos decir prohibido. 
Como bien nos dice en el inicio, el objetivo no es más, ni menos, que recordarnos, «hacer resonar», la llamada universal a la santidad: «Nos escogió en Cristo desde antes de la creación del mundo, para estar en su presencia santos y sin falta» (Ef 1,4). 
Claro está que al pensar en santos pensamos en todas aquellas personas que la Iglesia ha puesto como modelo, aquellos «amigos» que nos acompañan desde el cielo. Es aquí donde el Papa nos recuerda que hay que pensar en aquellas personas que nos acompañan en el día a día, en todas aquellas que «aun en medio de imperfecciones y caídas siguieron adelante y agradaron al Señor». Él habla de madres, padres, abuelos... cualquier persona que ha sido luz en nuestro camino. 
Toda la exhortación es una llamada a ser santo hoy, aquí y para todos, recordándonos la llamada que desde el Bautismo recibimos a vivir seriamente la llamada a ser santos aquí y ahora, en nuestro mundo y en su complejidad.

Dedicado a todas las madres que viven la santidad en la cotidianidad.

Ser sant avui 
(Publicat a Catalunya cristiana el 29 d'Abril de 2018)

Fa uns dies ens arribava, per a alguns de forma sobtada, la nova exhortació apostòlica del papa Francesc, Gaudete et exsultate, bon títol especialment si la rebem en temps pasqual. 
La meva sorpresa va ser encara més gran i agraïda quan vaig veure que Francesc ens parlava de la crida a la santedat avui, un tema que en el món en què vivim ressona una mica estrany, obsolet... potser fins i tot podríem dir prohibit. 
Com bé ens diu a l’inici, l’objectiu no és més, ni menys, que recordar-nos, «fer ressonar», la crida universal a la santedat: «Ens escollí en ell abans de crear el món, perquè fóssim sants, irreprensibles als seus ulls» (Ef 1,4). 
És clar que en pensar en sants pensem en totes aquelles persones que l’Església ha posat com a model, aquells «amics» que ens acompanyen des del cel. És aquí on el Papa ens recorda que cal pensar en aquelles persones que ens acompanyen en el dia a dia, en totes aquelles que «encara enmig de les imperfeccions i caigudes han seguit endavant i han agradat al Senyor». Ell parla de mares, pares, avis... qualsevol persona que ha estat llum en el nostre camí. 
Tota l’exhortació és una crida a ser sant avui, aquí i per a tots, tot recordant-nos la crida que des del Baptisme rebem a viure seriosament la crida a ser sants aquí i ara, en el nostre món i en la seva complexitat.


Dedicat a totes les mares que viuen la santedad a la quotidianitat.


lunes, 23 de abril de 2018

Sant Jordi 2018


Hoy es un día muy especial para todos y todas, en especial en Cataluña pero si nos ponemos a pensar en San Jorge podemos ver que es de esos santos especiales que más allá de lo que cada lugar remarque y celebre, nos traslada a pensar en común, en global.
Sant Jordi es aquel caballero que dejando atrás sus miedos, sus intereses,... actuando como lo que era lucha por dejar atrás todo lo que impide construir en favor de un mundo más humano.
Ayer celebrando los 25 años de la Carta de la Paz dirigida a la ONU, recordabamos con lo que viviamos en el momento el punto tres del mismo documento que dice: "Eliminados estos absurdos resentimientos, ¿por qué no ser amigos y así poder trabajar juntos para construir globalmente un mundo más solidario y gratificante para nuestros hijos y nosotros mismos?"
Con todo lo que vivimos actualmente no sólo a nivel global, ni local, sino también en muchos casos a nivel personal, quizás deberíamos tomarnos en serio el vivir la amistad.
Podemos empezar por cuestionarnos que significa en nuestra vida la amistad, que entendemos por ser amig@ de alguien, qué nos implica en nuestro día a día ser amig@ de una persona,... ¿cómo vivimos esta amistad en relación a nuestra actividad, a nuestro compromiso...?
No sé si será certero o no pero estoy convencida de que si vivimos la amistad en plenitud, estaremos aportando al mundo un nuevo modo de vivir, y con ello seremos semillas de transformación pero para ello entiendo que hemos de empezar por nuestro pequeños grupos naturales y con ellos vivir en verdadera amistad con todo lo que ella comporta.
Vivamos los valores que le presuponemos a caballeros como Sant Jordi: justicia, verdad, valentía, libertad, honestidad, nobleza, ... y todo aquello que creemos debe tener un mundo más humano, más solidario, más justo,...

martes, 3 de abril de 2018

Y YA VAN 51



Hoy un nuevo cumpleaños, sí, puede parecer algo así como básico, todos tenemos uno y cada día es el de muchas personas. Y yo ya llevo 51! así que no es novedad.
Para mí este día es muy especial, supongo que tiene que ver con el convencimiento de que merece la pena dedicar un día a agradecer el don de la vida, recibido sin pedirlo y que en el día a día va pasando y, a veces, no apreciamos en el regalo que ha supuesto.
No voy a negar que hay momentos (a veces no cortos) en que uno no siente con tanta fuerza esa alegría de vivir, porque las circunstancias, las relaciones, ... lo que sea no acompaña, pero cuando uno para y se deja sentir, no hay duda para agradecer el don de la vida.
Hace un año, tal día como hoy, agradecía a todos los que forman parte de mi vida, cada historia que ha participado en lo que soy, por el motivo que sea. Hoy lo reitero con mayor fuerza.
Gracias a cada una de las personas que pasáis por mi, vuestra aportación hace que la vida sea plena y todo lo maravillosa que es.
Hay personas que vienen y van, algunas habéis llegado por sorpresa para marchar después, otras estáis aquí hace ya tiempo, otras fueron y regresaron, y algunas aún estando siempre de repente se redescubren como novedad, unas de forma discreta, otras con intensidad, ... todas y cada una de las personas hacéis que mi vida sea un don que agradecer. Y hoy lo hago de manera consciente.

¡GRACIAS A TODOS POR ESTAR EN MI VIDA!

jueves, 29 de marzo de 2018

503 años ¡Felicidades!



Vuestra soy, para Vos nací:
¿Qué mandáis hacer de mí?
Soberana Majestad, eterna Sabiduría,
Bondad buena al alma mía;
Dios, Alteza, un Ser, Bondad:
La gran vileza mirad,
que hoy os canta amor así:

¿Qué mandáis hacer de mí?
Vuestra soy, pues me criastes,
vuestra, pues me redimistes,
vuestra, pues que me sufristes,
vuestra, pues que me llamastes.
Vuestra, porque me esperastes,
vuestra, pues no me perdí:

¿Qué mandáis hacer de mí?
¿Qué mandáis, pues, buen Señor,
que haga tan vil criado?

En este Jueves Santo quizás podemos interiorizar esta bella poesía de Teresa de Jesús, y retomar el discurso de la fraternidad del evangelio de Juan...


"No os llamo siervos sino amigos"


Aquella noche quiso cenar con sus amigos, con aquellos que le habían seguido y acompañado durante casi tres años. Aquellos que, aún sin entender muchas cosas, recorrieron caminos con él.

Aquella noche celebró una gran fiesta y por ello lo hizo ciñéndose una toalla y lavando los pies de cada uno de sus amigos.

Aquella noche nos dejaría su gran mensaje, su gran testamento vital "amaos los unos a los otros como yo os he amado".

Aquella noche, en aquella cena, en la intimidad del que se sabe rodeado de aquellos que le aman a pesar de todo, les llamó amigos... y con ello les hizo el gran regalo de confirmarles su capacidad y su deber de continuar lo que Él había iniciado.

Sí, a sus amigos, les dono la capacidad de servir desde el amor a aquellos que tenemos cerca.

¿A qué esperamos?

En todo servir y amar, nos dice San Ignacio.

"No está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho..." dirá Santa Teresa.

Y nosotros siglos después aún nos preguntamos ¿Qué quiso decirnos?

miércoles, 7 de marzo de 2018



Rendijas de luz



Hace unos días pensaba en la importancia que tiene una rendija de luz. Muchas veces, en nuestras sociedades, como solo hemos de abrir un interruptor y ya tenemos iluminada la habitación donde nos encontramos, no pensamos en ello.

Pero cuando uno ha podido viajar y estar en sitios donde la luz eléctrica no es tan accesible, sí piensa en ello.

Bien, pues observando esto, caí en la cuenta que así como la oscuridad no es más que la ausencia de luz, cuando uno está en una habitación cerrada solo necesita que se abra un pequeño agujero por donde pueda entrar un rayo de luz, por pequeño que sea, y ya no está en la oscuridad.

Pensemos en el Panteón de Roma iluminado por un agujero en el techo y nada más. Toda la luz de aquel maravilloso espacio entra por este agujero del techo, tan sencillo y sorprendente, y nos permite gozar de su belleza.

Pues bien, esta imagen nos puede servir para reflexionar en cómo podemos ofrecer un poco de esperanza allá donde muchas veces puede parecer que no la hay. Nuestras sociedades acomodadas, por mucho que nos quejemos, pueden ofrecer una rendija de luz a otras realidades que viven situaciones mucho más desfavorecidas, y si nos paramos a pensar, para nosotros no supone mucho esfuerzo.

Hace un tiempo, con unos conocidos hicimos una pequeña asociación para colaborar con un hogar de niños huérfanos que tenían VIH-Sida. Durante siete años ofrecimos nuestra colaboración a fin de mejorar la calidad de vida de aquellos niños y niñas, y para ellos fue un regalo.

Colchones, ventiladores, una cocinera, excursiones, mejora de la casa… y, lo más importante, la leche de todo un año para facilitar la toma de la medicación que nadie financiaba. Y todo eso, que para ellos fue de vital importancia, a nosotros no nos supuso ningún esfuerzo.

Son muchas la veces que si parásemos a pensar en el beneficio que los otros pueden obtener de lo que nosotros, sin darnos cuenta, podemos aportar, no dejaríamos de hacerlo nunca.

Sí, como la luz del Panteón, que entra por aquel agujero del techo y todos los que hemos visitado el edificio contemplamos sus paredes, suelo techo… sin pensar, solo agradeciendo la belleza que observamos. Pero muchas veces lo que hacemos es tapar el agujero a fin de que no entre agua, o porque quedará más bonito y ya pondremos luces o por los motivos que encontramos más adecuados eliminamos la rendija que ilumina la esperanza.

Nuestro mundo necesita muchas rendijas de luz, de esperanza y cada uno de nosotros podemos ser una de ellas sin esforzarnos, solo queriéndolo ser.

https://www.ambitmariacorral.org/2018/03/rendijas-de-luz/

Escletxes de llum

Fa uns dies pensava en la importància que té una escletxa de llum. Moltes vegades, en les nostres societats, com que només hem d’obrir un interruptor i ja tenim il·luminada l’habitació on ens trobem, no hi pensem en això. Però quan un ha pogut viatjar i estar en llocs on la llum elèctrica no és tan accessible, sí que hi pensa.

Bé, doncs observant això, vaig caure que així com l’obscuritat no és més que l’absència de llum, quan un està en una habitació tancada només cal que s’obri un petit forat per on pugui entrar un raig de llum, per petit que sigui, i ja no estem a les fosques.

Pensem en el Panteó de Roma il·luminat per un forat al sostre i res més. Tota la llum d’aquell meravellós espai entra per aquest forat al sostre, tan senzill i tan sorprenent, i ens permet gaudir de la seva bellesa.

Doncs bé, aquesta imatge ens pot servir per reflexionar en com podem oferir una mica d’esperança allà on molts cops pot semblar que no n’hi ha. Les nostres societats benestants, per molt que ens queixem, poden oferir una escletxa de llum a altres realitats que viuen situacions molt més desafavorides, i si ens parem a pensar, per a nosaltres no suposa massa esforç.

Fa temps, amb uns coneguts vàrem fer una petita associació per col·laborar amb una llar de nens orfes que tenien VIH-Sida. Durant set anys vàrem oferir la nostra col·laboració per tal de millorar la qualitat de vida d’aquells nens i nenes, i per a ells va ser un regal.

Matalassos, ventiladors, una cuinera, excursions, millora de la casa… i, el més sorprenent, la llet de tot un any per facilitar la presa de la medicació que ningú els hi finançava. I tot això, que per a ells va ser de vital importància, a nosaltres no ens va suposar gens d’esforç.

Són moltes les vegades que si paréssim a pensar en el benefici que altres poden obtenir del que nosaltres, sense adonar-nos, podem aportar, no deixaríem mai de fer-ho.

Sí, com la llum del Panteó, que entra per aquell forat del sostre i tots els qui hem visitat l’edifici contemplem les seves parets, terra, sostre… sense pensar-hi, només agraint la bellesa que observem.

Però moltes vegades el que fem és tapar el forat per tal que no entri aigua, o perquè quedarà més maco i ja hi posarem llums o pels motius que trobem més adients eliminem l’escletxa que il·lumina l’esperança.


El nostre món necessita moltes escletxes de llum, d’esperança i cadascú de nosaltres en podem ser una sense ni tan sols esforçar-nos, només volent-ho ser.


https://www.ambitmariacorral.org/2018/03/escletxes-de-llum/

miércoles, 28 de febrero de 2018


VER NEVAR, CONTEMPLAR




Ayer nevó, sí y hoy también
qué regalo poder observar como la Naturaleza se abre camino a pesar nuestro.

Ayer, martes comí en un bello lugar, cercano a Barcelona pero que te hace sentir de una forma especial todo lo hermoso más hermoso, quizás porque allí uno puede dedicarse a contemplar, sí, es el lugar ideal para contemplar.

Contemplar la realidad, esa que cuando estamos en ella nos invade de tal forma que no podemos sentirnos más que parte de ella en ocasiones sin diferenciarnos.
Contemplar nuestra vida, la que cada día llenamos, y nos llena.
Contemplar-nos a nosotros mismos, con lo que somos y con lo que deseamos,
Contemplar...contemplar...

Pero de forma especial contemplar la belleza, la externa también, pero de forma muy especial aquella que en el día a día no nos dedicamos a contemplar, sea interna o externa.

Sí, ayer, lejos de pensar en lo difícil que resultaría el temporal a mi regreso a Barcelona, si hoy podría desenvolverme con soltura si seguía nevando,.... me dediqué a contemplar como la nieve iba cayendo sobre la fuente, el claustro, los arboles,... como la naturaleza nos recuerda que cada cosa tiene su ritmo, y que si sabemos respetarlo y observarlo todo resulta más sencillo.

Contemplar la realidad que se nos regala, sea la que sea, sin pretender que sea otra, disfrutar de cada instante y no estar pendiente del siguiente y después del siguiente... y así la vida se nos escapa.

Contemplar, gran verbo que practicamos poco y pocas veces.

Contemplar para poder agradecer.


lunes, 19 de febrero de 2018



DESCALZATE

Ir descalzo, liberar los pies nos ayuda a percibir la dureza, la textura del suelo que pisamos, su frío, su calor… caminar descalzos nos permite tomar conciencia de las características de lo que pisamos, de la tierra, pero también de sus gentes y del trato con ellas.
Ir descalzo nos hace pisar con cuidado, mirar donde uno pone los pies, nos permite distinguir los terrenos que más aguantan de aquellos que necesitan más suavidad…
El hecho de ir calzado nos hace sentir una seguridad que puede llevarnos a sentir desprecio por lo que pisamos, ya que no lo conocemos, no sabemos nada de ello, no distinguimos uno de otro.
El caminar descalzo, nos da una humildad que conlleva prudencia de tratar con la adecuada delicadeza aquello que nos rodea.
DEBERÍAMOS ir descalzos dejar la habitación la protección que nos impide ahondarnos en nosotros, dejar que la vida nos interpele, que cada cosa que vivimos nos permita conocernos un poco más, sentirnos y saber qué terrenos pisamos y cómo nos afecta. 
Ir descalzo nos permite sentir la vida.
(reflexión a partir de un texto de Alfredo Rubio de Castarlenas)

domingo, 14 de enero de 2018




Hi ha un temps per viure i un temps per morir
(cal saber viure en plenitud per tal de poder morir be)

Tot té el seu moment,
sota el cel hi ha un temps per a cada cosa.
Hi ha un temps d’infantar
i un temps de morir,
un temps de plantar
i un temps de collir.
Un temps de matar
i un temps de guarir,
un temps d’enrunar
i un temps de construir.
Un temps de plorar
i un temps de riure,
un temps de plànyer-se
i un temps de dansar.
Un temps de tirar pedres
i un temps d’aplegar-ne,
un temps d’abraçar
i un temps d’estar-se’n.
Un temps de cercar
i un temps de perdre,
un temps de guardar
i un temps de llençar.
Un temps d’esquinçar
i un temps de cosir,
un temps de callar
i un temps de parlar.
Hi ha un temps d’estimar
i un temps d’odiar,
hi ha un temps de guerra
i un temps de pau.
Elesiàstes 3 1-8

Si, hi ha un temps per a cada cosa, segurament tots som conscients, la vida ens ho va ensenyant des de l'inici, i així ens anem adaptant a saber viure les diferents circumstancies que en ella passarem, algunes més agradables que d'altres i, el gran misteri, és que no són iguals unes que altres per a tots.
I també hi ha un temps d'alliberar-se, de saber que hi ha quelcom que ja ha passat, que s'acabat, ... agraïr el que un ha d'agraïr i deixar enrera tot el que no hem entes o ens ha fet mal.
Si, avui és un d'aquests temps que la vida ens ofereix per a deixar anar algunes emociones que les diferents situacions porten a viure i que es barregen amb altres que fan que sigui dificil d'estriar-les.
Avui agraïr el que s'ha d'agraïr però no oblidar el que ha dolgut en el profund de l'esser. Sí, saber estar en les dues situacions i reconéixer que hi ha coses que fan mal, i no es compensen per altres que son d'agraïr, a cada actitut li toca un sentiment, i cal posar-hi nom.
Així, tot té el seu moment, sota el cel hi ha un temps per a cada cosa...

(allà a on siguis reviu el millor i resarceix el no tant bo)



Hay un tiempo para vivir y un tiempo para morir 

(hay que saber vivir en plenitud para poder morir bien)

Todo tiene su tiempo, y
todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
tiempo de nacer,
y tiempo de morir;
tiempo de plantar,
y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar,
y tiempo de curar;
tiempo de destruir 
y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, 
y tiempo de reír;
tiempo de endechar,
y tiempo de bailar;
tiempo de esparcir piedras,
y tiempo de juntar piedras;
tiempo de abrazar,
y tiempo de abstenerse;
tiempo de buscar,
y tiempo de perder;
tiempo de guardar, 
y tiempo de desechar;
tiempo de romper,
y tiempo de coser;
tiempo de callar,
y tiempo de hablar;
tiempo de amar,
y tiempo de aborrecer;
tiempo de guerra,
y tiempo de paz.
Eclesiastes 3, 1-8



Si, hay un tiempo para cada cosa, seguramente, todos somos conscientes, la vida nos lo va enseñando desde el principio, y así nos vamos adaptando a saber vivir las diferentes circunstancias que en ella pasaremos, algunas más agradables que otras y, el gran misterio, es que no son iguales unas que otras para todos.  
Y también hay un tiempo para liberarse, de saber que hay algo que ya ha pasado, que se ha acabado... agradecer lo que uno ha de agradecer y dejar atrás todo lo que no hemos entendido o nos ha hecho daño.
Si, hoy es uno de esos tiempos que la vida nos ofrece para dejar ir algunas emociones que las diferentes situaciones nos llevan a vivir y que se mezclan con otras que hace que sea díficil separarlas
Hoy agradece  que se ha de agradecer per no olvidar lo que ha dolido en lo profundo del ser. Sí, saber estar en las dos situaciones y reconocer que hay cosas que hacen daño y no se compensan con las que se han de agradecer, a cada actitud le toca un sentimiento y hay que ponerle nombre. 
Así, todo tiene su momento, bajo el cielo hay un tiempo para cada cosa...

(y ello no quita que el corazón siga lleno de nombres)